La imagen clásica de Balaídos ya es historia. El estadio vigués se despidió con honores, el pasado viernes, de su Grada de Gol. La única zona del campo que permanecía sin nueva construcción o remodelar y que aguantó, con su último aspecto, durante más de medio siglo.
La parte del estadio en cuya portería Iago Aspas marcó, el 6 de junio de 2009, sus dos primeros goles con el primer equipo, ante el Alavés y que fueron claves para conseguir la permanencia en Segunda, ya es historia. El capitán tiene palabras emocionadas ante la despedida: “Nostalgia de aquel 2009 en que debuté, en Balaídos ante toda esta gente y pude marcar dos goles en esa grada. Recuerdo que salté la valla para celebrarlos con los aficionados. Pero esto es fútbol, una constante remodelación”.
Nostalgia de aquel 2009 en que debuté, en Balaídos ante toda esta gente y pude marcar dos goles en esa grada. Recuerdo que salté la valla para celebrarlos con los aficionados. Pero esto es fútbol, una constante remodelación
Dani abalo y Aspas celebrando la permanencia.
Permanencia… y Champions
Desde esa grada los aficionados pudieron también ver, en la portería que tenían delante suya, los goles que dieron la clasificación para la participación de los vigueses en Champions, en aquel encuentro histórico ante la Real Sociedad, festejaron las gloriosas noches del ‘EuroCelta’liderados por Alexander Mostovoi o permanencias, como aquella con goleada por 4-0 ante un Real Madrid ya campeón, con tres goles de Vlado Gudelj en 1997. También alguna lágrima por descensos.
Patxi Salinas, integrante de aquel equipo de los 90, recuerda el apoyo de ese sector: “Patxi Salinas: “Ha sido una grada maravillosa porque nos ha acogido siempre de forma increíble y sientes algo de nostalgia pero Balaídos está quedando espectacular y cuando se finalice esa grada quedará un estadio mucho más bonito. Cuando despedimos el viejo San Mamés pensábamos que era una pena y luego preguntas porqué no se hizo antes”.
El pasillo a la gloria
La Grada de Gol del estadio de Balaídos siempre tuvo unas características muy especiales, una de sus esquinas era ocupada por un busto de Pepe Bar, uno de los impulsores del nacimiento club vigués, y durante muchos años en su interior se situaron las oficinas del club y su salón de juntas. Actualmente sus bajos eran ocupados por las taquillas y oficina de abonados y el Museo del Celta, que momentáneamente serán reubicados.
Túnel de vestuarios de Baláidos.
Pero una de las peculiaridades de la Grada de Gol era que en ella se encontraban los vestuarios y por un larguísimo túnel accedían al terreno de juego, subiendo unas escaleras. Así sucedió hasta hace apenas unos años.
Tengo un sentimiento contrapuesto. El otro día volví a recorrer aquel túnel y era como hacerlo en el túnel del tiempo.
Uno de los célticos que más veces recorrió ese túnel, defendido la portería céltica en 369 ocasiones, es Javier Maté: “Tengo un sentimiento contrapuesto. El otro día volví a recorrer aquel túnel y era como hacerlo en el túnel del tiempo. Era muy largo, desde vestuarios hasta la salida detrás de la portería y ahí era el momento de tensión máxima, de alerta infinita, los rivales desafiándote y nosotros haciendo lo mismo. Siempre fue una grada con un alto índice de ocupación y que animaba muchísimo, maravillosa. Lo que pasa es que lo que venga es lo conveniente, por comodidad y cercanía y porque vamos a cambiar un estadio ya antiguo por uno del siglo XXl”.
A las puertas del siglo
Balaídos, que en en 2028 cumplirá un siglo de vida, ya nada tiene que ver con el de entonces, más allá de su ubicación. A principios de 2027 completará su reforma integral, que hará del recinto deportivo vigués un lugar muchísimo más moderno y acogedor, aunque con la mirada nostálgica a un recinto en el que se se volcaron tantos sentimientos.