Carlos Corberán y el Valencia no tienen tiempo que perder. Los fichajes de invierno, la plantilla aún no está cerrada, han llegado a último hora e integrarlos en la dinámica del equipo es fundamental para su rendimiento sea inmediato. Para ello, al margen de las sesiones de entrenamiento, el técnico ha montado una comida de equipo en la que Guido Rodríguez, Unai Núñez y en menor medida Sadiq, el africano ya conocía a la mayoría de los compañeros, han sido los principales protagonistas.
El Valencia, pendiente de la llegada de un lateral derecho para ponerle el broche al mercado, ha sacado la cabeza de los puestos de descenso con dos victorias consecutivas ante Getafe y Espanyol que unidas a la de Copa en Burgos ha provocado una sensación de alivio tremenda dentro del vestuario. El equipo afronta una semana más que exigente y nunca viene mal una comida de equipo para estrechar lazos.
Los jugadores celebrando un gol en Mestalla.
Primero el Betis, luego el Athletic en los cuartos de final de Copa y para acabar el Madrid en Mestalla. Tres partidos que pueden marcar mucho la temporada que empezó de forma ruinosa y poco a poco se va enderezando. La comida, en el cenro de la ciudad, concretamente en el restaurante Mas Blayet, no es la priemra de una temporada en la que las tensiones en el vestuario han sido complicadas desde el inicio de la misma.
Charlas individuales
Al margen de la comidad de unidad, el técnico está trabajando contrareloj para que los nuevos empiecen a jugar cuanto antes. Sadiq lleva ventaja, pero Unai y Guido son necesarios para ya. El vasco ha llegado con muhcos partidos a sus espaldas, pero el argentino ha jugado poco en Londres. Corberán ha hablado con ellos en cada entrenamiento para que capten los conceptos rápido y poder contar con ellos ya este fin de semana.
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