
La victoria de anoche en San Mamés ha sido un balón de oxígeno para el Betis. Los verdiblancos llegaban a Bilbao inmersos en su peor racha de resultados de la temporada, con el riesgo incluso de perder la sexta plaza liguera, última que da acceso a las competiciones europeas al menos hasta conocer qué ocurre mañana en la final de la Copa del Rey. Y los tres puntos logrados ante los leones no sólo les afianzan en el camino hacia su objetivo sino que les permiten afrontar lo que resta de curso de una manera muy diferente.
Aprovechando el calendario, ya que su siguiente partido no está programado hasta el lunes 15 de mayo frente al Rayo Vallecano en el Benito Villamarín, y después de dos semanas de alta intensidad, con dos jornadas intersemanales y cuatro partidos en apenas 12 días, Pellegrini ha decidido darle un respiro a sus futbolistas y concederles tres días libres antes de volver a los entrenamientos.
La expedición bética hizo noche en Bilbao tras su triunfo en San Mamés (0-1) y esta mañana puso rumbo a Sevilla en un vuelo chárter que llegó minutos antes de las 12 del mediodía. Desde entonces y hasta el próximo lunes a las 18.00 horas en que está programada su próxima sesión de trabajo, los futbolistas del conjunto verdiblanco podrán desconectar aprovechando que LaLiga para este fin de semana por la final copera de La Cartuja entre Real Madrid y Osasuna.
Pellegrini, pendiente de Luiz Felipe, Víctor Ruiz y el Panda
A su regreso a la Ciudad Deportiva Luis del Sol, el Betis comenzará a preparar otro partido clave para acercarse al objetivo de la UEFA Europa League en el que Pellegrini recuperará, como mínimo, a Edgar González, de regreso tras cumplir sanción. Habrá que esperar para conocer si Víctor Ruiz y Luiz Felipe logran recuperarse a tiempo de sus respectivos problemas musculares para darle más alternativas en defensa a su técnico; y para ver si Borja Iglesias, que llegaba tocado a San Mamés, está en condiciones tras la dura entrada de Vivian que dejó al Athletic con uno menos.
English
Français
Español 



