El mercado de fichajes ya está encima. En principio se abre oficialmente el 1 de julio, pero el representante trabaja todo el año. Fede Marco es un agente de futbolistas que ha tenido y tiene una gran cartera (su grupo empresarial lleva a jugadores como Barrenetxea, Sivera, Kervin Arriaga, Joel Roca, Roro Riquelme, Marrero, Pepelu, Pedro Díaz o entrenadores como Lisci o el recién ascendido con el Depor, Antonio Hidalgo). Lleva décadas en el mundo de la representación. Ha estado en numerosas negociaciones y ha dejado siempre su impronta. Hasta el punto de que su empresa ha sido captada por grandes multinacionales. Formó parte de la antigua Wasserman que ha cambiado su denominación y se llama The·Team desde este 2026, consolidando su enfoque en deportes, música y entretenimiento tras una reestructuración que ha afectado a su rama de gestión deportiva.
Ha sido el momento de hablar claro sobre el rol del representante. Y lo ha hizo hace unas semanas en una charla con un exfutbolista metido ahora a empresario y en las redes sociales como es Carlos Carbonell Gil, más conocido en el mundo del fútbol como ‘Tropi’, a través del pódcast ‘En el foco’.
El agente Fede Marco con Carlos Carbonell ‘Tropi en su pódcast ‘En el Foco’
Pero ¿quién es Tropi? Un futbolista de la cantera del Valencia que debutó en Primera en el equipo de Nuno Espirito Santo en 2014. Después se perdió entre cesiones como la de Alcorcón y antes de los 30 se retiró (pasó por Lorca, Recre, UCAM, Rayo Majadahonda, Unionistas, Atlético Baleares o Águilas). Utiliza las redes para promocionar su estilo de negocio -gran parte inmobiliario pero también se arrima a lo deportivo– y en esta ocasión recurre a un representante de jugadores -que fue el suyo en su tiempo- para desmenuzar el papel de estos en el mundo de la gestión del balompié. Porque es otra de las patas de este negocio.
ENTRENAMIENTO DEL VALENCIA CON TROPI Y NUNO, EN 2015
En esta ocasión, Fede Marco habla muy claro sobre el papel del representante moderno. El de hoy basado en códigos del pasado como no puede ser de otro modo. Porque todo es evolución, pero nunca hay que perder la visión de lo ‘antiguo’ que es la que juntándolo todo en modo cóctel da un buen resultado.
El agente, y soporte vital de la empresa de representación, habla sin tapujos en ese pódcast de cómo tiene que interactuar un agente en este mundo del fútbol en particular. Expone razonamientos lógicos, pero deja frases para la reflexión. Una muestra sobre cómo debe gestionar su carrera un jugador desde todos los parámetros. Físicos, económicos, de vida en esta profesión que puede ser muy bonita pero que es compleja. “Se les pide a gente de 20 años que manejen un contrato que a esa edad nadie está preparado. Ni siquiera un jugador”, y añade: “Hablo con gente muy importante de otros sectores y les digo: ‘me gustaría verte a ti con 22 años y con un contrato de este tipo”. A lo que añade: “¿Qué harías? No se pide a los jugadores que manejen algo para lo que no está preparado nadie”.
Se les pide a gente de 20 años que manejen un contrato que a esa edad nadie está preparado. Ni siquiera un jugador
Marco se mete de lleno en el papel de un representante. Qué debe primar, ¿el interés del agente o del jugador? Esto es así… Hay de todo. “Un agente lo que tiene que hacer es, por lo menos, aconsejar al jugador en la opción que deportivamente le va a llevar al mejor lugar posible, independientemente del dinero que tú puedas ganar o no en esa operación”, para añadir: “Un agente, como cualquier persona, debe tener su estilo, su personalidad, no puede estar al borde de soluciones caprichosas…” y en esa relación de confianza profesional entre las partes da con la clave. “Hay que ir un poco por delante del jugador en varios aspectos. Ofrecerle capacidad competitiva, análisis de mercado, resolver problemas de manera eficiente… El jugador lo que quiere es ver eficacia”.
Qué le preocupa a un jugador ante un mercado de fichajes
Marco lleva décadas dedicándose a la representación, ha forjado una empresa de prestigio en ese ámbito y han venido a él para que forme parte de un gran grupo empresarial en el sector. Tiene toda la experiencia posible en el mismo.
Tu cliente es el jugador, pero tu cliente también son los clubes
Por ello cuando se le pide que analice cómo un jugador afronta la llegada de un mercado y en esa etapa, el agente valenciano es muy sincero ante ese marco. “Un futbolista, lo que quiere es generar una relación de confianza contigo basada en que realmente conoces el juego, conoces el negocio, conoces el mercado, que lo conozcas a él como deportista y que conozca sus habilidades”. Eso para empezar. Por su parte el agente debe conocer: “Sus capacidades técnicas, tenga su mentalidad, su capacidad o potencial de crecimiento y él quiere saber qué piensa el mercado».
La repercusión financiera al trabajo del agente
Como todo trabajo, prestar tus servicios tiene una contraprestación. “Tu cliente es el jugador, pero tu cliente también son los clubes”. Marco explica qué pasa con el mundo de los agentes, dónde se ganan el jornal, asunto que en los últimos años ha estado muy a debate por la intervención de la FIFA en este sector para controlar una posible ‘colegiación’ y el control financiero de lo que ganan. Marco explica la situación del agente en una operación: “Cualquiera no puede ser un agente. Ni los padres de los jugadores… Un agente tiene que estudiar, hay una regulación FIFA que en otras profesiones, por cierto, no están reguladas. Los parámetros económicos no están regulados normalmente. Es el 10 % tanto la transferencia como de un contrato al jugador. Pero ninguna situación es igual. Todos son negociables. Un agente no gana más del 10% del volumen de una operación. Puedes ganar el 7 % de la operación, o el 5%. Los clubes pueden pagar un porcentaje que nunca puede superar ese 10 % y la comisión sobre el salario del jugador, que es la comisión normal de cualquiera que gestiona la carrera de alguien. Si tú cobras un 10% y el club paga un siete, el jugador pagará el tres en este caso”.
English
Français
Español 





