
Marián Mouriño fue, en el mediodía de este sábado, la pregonera del Cristo de la Victoria de este año. En una intervención emocionada se refirió a su fe y no faltaron permanentes referencias al Celta.
En el pregón señaló: “Quiero agradecer la oportunidad de presidir al Celta y al celtismo, elevándolo más allá del fútbol. Su cultura, su música, su lengua como un símbolo de identidad que proyecta a Galicia por el mundo. El Celta, como la fe y la Iglesia, representan la devoción de su pueblo pertenecen a su gente y los que dirigimos debemos estar cerca de ellos y entenderlos”.
Quiero agradecer la oportunidad de presidir al Celta y al celtismo, elevándolo más allá del fútbol
Una fe que le ha servido para afrontar responsabilidades: “Gracias por darme valentía para tomar decisiones en los momentos oscuros y fortaleza para actuar con determinación”. Y añadió: “Gracias por concederme el privilegio y la ilusión de transmitir este sentimiento celeste a las siguientes generaciones como mi padre lo hizo conmigo”.
Marián Mouriño adquirió un compromiso ante el Cristo de la Victoria: “Reafirmo mi responsabilidad de trabajar sin descanso para sentar las bases de los próximos cien años del club, que van más allá del fútbol, nos comprometen cada día con la formación en valores. Para mí el Celta y el celtismo son una gracia divina”.
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