
Laterales derechos, centrales, atacantes, portero y extremos. El Valencia tiene tantos frentes abiertos que es ahora cuando debe empezar a correr porque no le queda más remedio a tres semanas vista del cierre de mercado. El extremo es otro de los asuntos delicados en la confección de la plantilla. Delicado, sí. Porque al equipo le faltan piezas y al mismo tiempo que esas aporten la frescura que necesita la actual plantilla para dar alguna alegría en el césped. Por ello, los parámetros marcados para esta posición están siendo tan exigentes que de momento las opciones que se han presentado no han llegado a buen puerto. En condiciones económicas y en cualidades demandadas. Sse está así en estos momentos. Y por ello hay un viejo nombre que siempre está presente. El de Largie Ramazani. Como mal menor eso sí porque al entrenador no le entusiasma (primera vez).
El Leeds ha ido con fuerza en el mercado. Sigue instalado en los 8 millones de euros por el belga y de momento, pese a que es un descarte, pide traspaso y en esas condiciones. De momento no acepta otra situación pese a que no lo quiere. El Valencia fue hace tiempo y ocho…. Cerraron la puerta. No era el deseado pero si sonaba la flauta y lograban una reducción considerable del precio les valía…. Pese a que al entrenador no le entusiasma (segunda vez).
Corberán quiere un extremo muy específico y en ello han estado trabajando proponiendo nombres pero no ha agradado ninguno hasta ahora. Llegado a este punto, de ‘preasfixia en el mercado’, Gourlay va a la suya y ha desempolvado una carpeta. Va a la desesperada a por Ramazani si no hay otra opción posible… pese a que no entusiasma (tercera vez).
La intención de Ramazani y su situación para el Valencia
El mercado avanza y Ramazani quiere regresar a Mestalla -estos días ha llamado a compañeros diciendo que quiere regresar, anunciaba Radio MARCA Valencia-. A todo ello, está forzando la máquina en Inglaterra para que así sea… y falta por ver si el Leeds da sus brazo a torcer. El Valencia apura su mercado tanto que lo deja todo a la suerte del último momento. A que la moneda caiga cara o cruz.
Corberán prefiere otro tipo de jugador porque no acabó del todo contento con el belga en el tramo final donde desapareció del equipo. Y no era su intención forzar para repescarlo, pero en el caso de que el mercado siga avanzando y no aparezca esa pieza que tanto buscan, emplearán el dicho de ‘más vale malo conocido que bueno por conocer’. Ramazani sigue en el recámara y puede ser el jugador de banda pese a que no ha sido primera opción. Pero ante nada, el entrenador quiere jugadores. Pese a todo el historial del año anterior.
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