La grandeza de un futbolista no siempre se mide por los trofeos que consigue con su selección. La historia del fútbol está llena de figuras que dominaron generaciones, levantaron títulos en sus clubes y dejaron actuaciones difíciles de olvidar, aunque tuvieron una cuenta pendiente: ganar el Mundial.
Algunos estuvieron muy cerca de conseguirlo, otros encontraron obstáculos inesperados y también hubo quienes ni siquiera pudieron disputar el torneo. En ese grupo aparecen nombres que marcaron épocas, desde Johan Cruyff y Alfredo Di Stéfano hasta Cristiano Ronaldo, cuya despedida del combinado portugués, anunciada este 5 de noviembre de 2026, vuelve a poner sobre la mesa una de las grandes deudas de su extraordinaria trayectoria.
Johan Cruyff es uno de los primeros nombres que aparecen al hablar de esta particular historia. El neerlandés fue el rostro de la famosa Naranja Mecánica que sorprendió al mundo en Alemania 1974. Jugó los siete encuentros de aquella competición, anotó tres goles y llegó hasta la final, donde Países Bajos perdió frente al seleccionado anfitrión. Aunque pudo regresar para Argentina 1978, no participó por cuestiones personales y políticas. Su legado quedó intacto, pero nunca consiguió levantar el trofeo.
Algo parecido ocurrió con Michel Platini, quien representó a Francia en tres ediciones. En Argentina 1978, los galos quedaron eliminados en la primera fase. Cuatro años después, en España 1982, alcanzaron el cuarto puesto. El mediocampista disputó cinco partidos y marcó dos tantos, incluido uno en la semifinal contra Alemania. México 1986 fue su mejor oportunidad: lideró al equipo que eliminó a Brasil en unos recordados cuartos de final, pero nuevamente los germanos terminaron con sus aspiraciones en semifinales.
Zico, conocido como el ‘Pelé blanco’, también forma parte de esta conversación. El brasileño participó en Argentina 1978, España 1982 y México 1986. Su mejor resultado fue el tercer puesto conseguido en su primera aparición. Posteriormente, Brasil quedó fuera en la segunda fase de España y en los cuartos de final de México, donde Francia terminó imponiéndose.
Johan Cruyff.
Foto: EFE
Finales dolorosas y oportunidades que no llegaron
La historia de Roberto Baggio tiene una de las imágenes más recordadas de los Mundiales. En Estados Unidos 1994, el italiano llegó a la final frente a Brasil como una de las grandes figuras del planeta, pero terminó protagonizando una escena que lo acompañaría durante años: falló el último lanzamiento de la tanda de penales que le dio el título a los brasileños.
Su relación con el torneo había comenzado en Italia 1990, cuando, con apenas 22 años, consiguió dos goles en cinco presentaciones. Su última participación llegó en Francia 1998, edición en la que Italia cayó nuevamente en los penales, esta vez ante el seleccionado local. En aquella oportunidad, Baggio sí convirtió su lanzamiento.
También estuvo muy cerca Paolo Maldini, histórico defensor del Milan y uno de los nombres más respetados de su generación. Disputó cuatro Copas del Mundo: Italia 1990, Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea-Japón 2002. Su oportunidad más importante llegó en territorio estadounidense, pero la Azzurra perdió la final frente a Brasil desde el punto penal, igual que ocurrió con Baggio.
Paolo Maldini.
Foto: Archivo
Por su parte, Frank Rijkaard tuvo la satisfacción de ganar la Eurocopa de 1988 con Países Bajos, aunque no consiguió repetir semejante alegría en el campeonato mundial. Participó en Italia 1990, donde su selección quedó eliminada en octavos de final frente a Alemania, y Estados Unidos 1994, torneo en el que los neerlandeses perdieron 3-2 contra Brasil en Dallas.
Ferenc Puskás, considerado el futbolista más importante de la historia de Hungría, estuvo a las puertas de la consagración en Suiza 1954. Su equipo llegó a la final, pero terminó perdiendo ante Alemania. El delantero disputó aquel encuentro pese a sufrir una fractura en el tobillo y, aun con esa dificultad, consiguió marcar uno de los goles.
Después obtuvo la ciudadanía española y defendió a ese país en Chile 1962. Participó en los tres compromisos de la primera fase, instancia que España no consiguió superar.
Foto: Archivo ETCE
Los casos de Di Stéfano, Eusébio y Cristiano Ronaldo
Alfredo Di Stéfano representa uno de los casos más particulares. Pese a ser considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, nunca consiguió disputar una Copa del Mundo. Primero defendió a Argentina, pero se quedó fuera de Brasil 1950 porque la AFA decidió no participar debido a conflictos con Brasil. Tampoco estuvo en Suiza 1954, cuando el seleccionado argentino permaneció alejado de las competiciones internacionales por decisiones políticas.
Posteriormente representó a España. Su nacionalización no llegó a tiempo para el Mundial de 1954 y la FIFA no autorizó su participación. En 1958, el combinado ibérico no consiguió clasificarse después de perder el repechaje.
La oportunidad de 1962 parecía definitiva: España estaba clasificada y Di Stéfano había marcado goles durante las eliminatorias, pero una lesión antes del campeonato lo dejó fuera pese a estar convocado. Para Inglaterra 1966, su carrera ya se encontraba en la etapa final.
Cristiano Ronaldo
Foto: THOMAS COEX / AFP
Eusébio, conocido como la ‘Pantera Negra’, tuvo una experiencia mundialista mucho más breve, aunque extraordinaria. Nacido en Mozambique, fue una de las grandes figuras de Portugal en Inglaterra 1966, su única participación en el torneo. Disputó seis partidos y marcó nueve goles. Los lusos perdieron 2-1 frente al anfitrión en semifinales, pero después vencieron por idéntico marcador a la Unión Soviética para quedarse con el tercer puesto.
Finalmente, Cristiano Ronaldo acaba de cerrar su historia con Portugal después de participar en seis ediciones mundialistas. Alemania 2006 terminó con un cuarto puesto, seis encuentros disputados y un gol. En Sudáfrica 2010, el equipo llegó a octavos de final, con cuatro partidos y una anotación del delantero. Brasil 2014 dejó una eliminación en fase de grupos, tres presentaciones y otro tanto.
En Rusia 2018 alcanzó los octavos de final, disputó cuatro encuentros y marcó cuatro goles. Catar 2022 terminó en cuartos de final, con cinco partidos y una anotación. Finalmente, Estados Unidos, México y Canadá 2026 representaron su sexta participación en el certamen.
A sus 41 años, el atacante anunció que no volverá a vestir la camiseta portuguesa y que concentrará sus esfuerzos en su carrera de clubes. En su despedida dejó un mensaje cargado de emoción: «Para los portugueses ha llegado el día de devolver la camiseta siete de la selección a todos nosotros. Nunca la sentí exclusivamente mía, pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, de defenderla y llevarla conmigo a estadios de todo el mundo. Hoy es hora de entregarla al futuro».
«No fue una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman sólo con la cabeza, también se toman con el corazón. Finaliza un viaje que comenzó en agosto de 2003 y cambió mi vida para siempre. Cuando miro atrás y pienso en todo lo que viví en la selección, no solo veo partidos, goles, récords o trofeos».
«Portugal siempre estará en mí. Hasta siempre. Cristiano Ronaldo”, cerró CR7 su comunicado.
Así, el portugués se suma a una lista de figuras que demostraron que la trascendencia de un futbolista va mucho más allá de conseguir el título mundial. Sus nombres quedaron grabados en la historia, incluso sin haber podido levantar el trofeo más deseado del fútbol.

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