Tras el jarro de agua fría que ha supuesto para el Madrid el alcance de la lesión de Ceballos, llega el momento de analizar el vacío que deja el jugador durante el largo proceso de recuperación que le espera. Ancelotti y su cuerpo técnico tienen claro que es un golpe que van a acusar. La lesión de Ceballos es un contratiempo que afecta a muchas facetas del juego del equipo. No es sólo una cuestión del estado de forma de Ceballos y de los galones de titular que había adquirido. Ancelotti pierde el jugador con el que había encontrado el equilibrio. El técnico había dado con la tecla, y era la C de Ceballos. Con él fuera de combate, el Madrid se debilita en muchos aspectos y eso preocupa.
Una pieza menos en la rotación
La baja de Ceballos no es sólo una cuestión de calidad, también de cantidad. El Madrid no anda sobrado de efectivos y la ausencia del centrocampista rompe a Ancelotti a la hora de mover sus fichas para amortiguar la exigencia de un calendario que no da tregua a los blancos desde principios de año. Ahora sin el 19, el técnico tendrá que hacer malabarismos con los 14 jugadores de campo que forman el núcleo duro de las rotaciones en los partidos importantes.
Duda para una hipotética final de Copa y para unas posibles semifinales de Champions.
Amenaza la ‘fórmula Valverde’
La explosión de Ceballos en los últimos meses había dado mucha vida a Ancelotti, sobre todo porque había dado vía libre al técnico para experimentar con la ‘fórmula Valverde’ como lateral derecho. Retrasar a Fede a la defensa era posible gracias a la presencia de Ceballos en el centro del campo, porque le garantiza al técnico intensidad y claridad en la salida de balón, que era lo que perdía bajando a Valverde a la defensa. Ahora sin Ceballos, Ancelotti está más limitado a la hora de prescindir del uruguayo en el centro del campo. El ‘invento’ peligra.
Asegura que un tratamiento conservador sería el adecuado.
Calidad en el centro del campo
A principios de temporada el Madrid acusó un serio atasco en su juego. El adiós de Kroos dejó al equipo huérfano de un jugador capaz de leer el fútbol como lo hacía el alemán. En esa búsqueda de dar una vuelta a las transiciones ofensivas para lanzar a los ‘cuatro fantásticos’, apareció un Ceballos que le dio un salto de calidad al equipo en esa faceta. Con Ceballos el equipo ganó en dinamismo, rapidez y verticalidad en el juego. También liberó a jugadores que no están tan ‘programados’ para esa función y que se estaban enredando en esa exigencia, como era el caso de Tchouaméni.
No pudo acabar el partido tras un choque en el minuto 93.
Agresividad en la presión
Hay una faceta en la que Ceballos está poco valorado, y es en la defensiva. Una cuestión que el cuerpo técnico del Madrid siempre ha apreciado mucho en el juego del centrocampista. Es muy agresivo en la presión, tiene muchas piernas para saltar a robar en posiciones altas, es muy correcto tácticamente y muy inteligente en las ‘emboscadas’ para anticiparse y provocar robos en posiciones de mucho peligro para salir a la contra. El Madrid pierde energía en la medular.
Números de Ceballos en LaLiga 2024-25.
Rehacer el puzle
A estas alturas de la temporada, Ancelotti ha alineado 25 medias diferentes. Eso supone que el técnico conocía a la perfección como mezclan mejor sus jugadores del centro del campo. En nueve de esas alternativas estaba un Ceballos que es un jugador que mezcla bien con casi todos los jugadores que le pongas alrededor. Rehacer el puzle no va a ser fácil, más si tenemos en cuenta que a Tchouaméni y Valverde se les va a necesitar en la línea defensiva.
Candidatos a sustituirlo
Nuevos Ceballos para dos meses es a lo que necesita darle vueltas Ancelotti. Candidatos hay, pero hay que mezclar bien y ver las circunstancias del equipo, como las comentadas de Valverde de lateral derecho o Tchouaméni de central. Camavinga es el relevo más natural, como también lo es Modric y, por supuesto, Valverde. Todo ello considerando a Tchouaméni un pivote más fijo y alejado de esas condiciones. Bajar a Bellingham sería en una situación de urgencia, igual que apostar por el canterano Chema, en lo que se refiere a partidos grandes.