Marc-André Ter Stegen cambió de aires en invierno para sumar minutos y llegar en forma al Mundial de junio en Norteamérica. El destino, sin embargo, le frenó en seco. Tras apenas dos partidos con el Girona, una lesión muscular de gravedad complicó seriamente su hoja de ruta.
A sus 34 años, el arquero alemán sabe que el tiempo no juega a su favor. Por eso decidió ponerse en manos de Lasse Lempainen, referente internacional en este tipo de dolencias. La prioridad es clara: recuperarse bien y dejar que el proceso marque los plazos.
Una puerta que se cierra
Mientras tanto, en Alemania volvió a surgir un viejo nombre ante la falta de certezas en la portería. Manuel Neuer apareció otra vez en el debate público como posible solución para Julian Nagelsmann.
El propio guardameta del Bayern, tras brillar en el triunfo ante el Leipzig, despejó cualquier especulación. Fue tajante al afirmar que no estará en el Mundial porque «estoy retirado». Con esa frase, el veterano cerró definitivamente la puerta.
Una carrera contra el tiempo
Con Neuer fuera del escenario, el foco se desplaza hacia otras alternativas. Oliver Baumann gana terreno como opción sólida bajo palos, mientras el panorama sigue abierto.
En ese contexto, Ter Stegen mantiene un hilo de esperanza. No piensa en plazos imposibles ni en promesas apresuradas. Va paso a paso, pendiente de su evolución y dispuesto a apurar cada posibilidad antes de renunciar al gran objetivo del año.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión del periodista y un editor.

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