
La derrota ante el Villarreal puso de los nervios a los aficionados de San Mamés y muchos pitaron en infinidad de momentos. También con los cambios, entre ellos el de Iñaki Williams. El capitán se fue al banquillo con una buena bronca. “Me he ido pensando en que íbamos perdiendo y quería remontar. No me fijo si me pitan o me aplauden. Esto es fútbol y estoy acostumbrado a que se cuestione mi rendimiento. Pero si hay algo por lo que me caracterizo es porque lo dejo todo en el campo y no me escondo”, argumentó.
El mayor de los hermanos Williams incidió en su rendimiento personal y destacó que “la realidad es que no me encuentro bien porque no soy capaz de demostrar lo que puedo dar, pero sigo trabajando a tope para ello. No es momento de hablar y sí demostrar. La pena es que nos quedan varios días para el próximo partido. Veo la manera que tiene de entrenar el equipo y queremos sacar la situación adelante. Esto nos va a reforzar”.
Las alarmas están encendidas y las orejas están tiesas porque somos conscientes de que el calendario no es fácil
El Athletic entrenará este lunes en Lezama antes de encarar una semana más larga de lo habitual porque su próxima cita no será hasta el 21 de abril en San Mamés ya que el próximo fin de semana se jugará la final de Copa y no habrá partidos de Primera. Iñaki Williams no rehuyó la clasificación: “las alarmas están encendidas y las orejas están tiesas porque somos conscientes de que el calendario no es fácil. Tenemos que intentar estar juntos y unidos”.
English
Français
Español 



