
Natan de Souza está protagonizando una de las buenas noticias del Betis esta temporada. El central brasileño, en su segunda campaña como verdiblanco, primera como jugador en propiedad del club, se ha convertido en un fijo en las alineaciones de Manuel Pellegrini aportando seguridad, contundencia y orden en la salida de balón de su equipo y despertando el interés de numerosos clubes en el mercado. En una entrevista con los medios oficiales del club, explica cómo está viviendo este curso y sus expectativas en el tramo final de Liga… sin perder de vista el sueño de poder alcanzar la Selección de Brasil y jugar el Mundial.
Cuatro partidos y el sueño de la Champions: «Sabemos que quedan cuatro partidos muy importantes para nosotros y lo que está en nuestra mano es asegurar la quinta plaza. Ojalá pueda ser la Champions League; si no, jugaremos la Europa League. Vamos a intentar hacer bien estos últimos partidos».
Regularidad para terminar el curso: «Sí, creo que volvimos a dejar la portería a cero, que era muy importante. Hicimos muy buenos partidos contra el Girona y contra el Real Madrid en casa, y ahora en el encuentro contra el Oviedo salimos con la victoria. Esa regularidad de dejar la portería imbatida es fundamental para ganar y continuar con esta racha».
La importancia de la portería a cero: «Sí, es mejor. Como no hacemos muchos goles, cuando no nos marcan a nosotros es preferible. Queremos salir con la portería a cero en todos los partidos».
Esta temporada no ha visto puerta: «Ojalá dejemos la portería a cero estos cuatro partidos, pero voy a intentar que salga un golito para poder terminar la temporada marcando».
El sábado, visita a Anoeta: «El año pasado jugamos allí y perdimos, aunque ganamos en casa. Sabemos que no será un partido fácil, pero estamos bien y confiados. Creo que haremos un buen encuentro y ojalá salgamos con una victoria».
Un paso definitivo por la quinta plaza: «Sí, sabemos que también depende de si otros equipos como el Celta pierden, pero nosotros tenemos que hacer nuestro trabajo, que es ganar, y dejar que los demás hagan lo suyo».
El jugador más utilizado por Pellegrini: «Muy bien. He jugado 41 partidos y, gracias a Dios, no he tenido lesiones porque me cuido y me trato mucho. Estoy contento, estoy jugando y quiero jugar siempre. Ojalá el míster me deje jugar estos cuatro partidos restantes para terminar la temporada con el logro de clasificarnos para la Champions League».
Siempre con muchos minutos de juego: «El año pasado hice 52 partidos y este llevo 41. Me gustaría haber jugado más, pero he tenido la oportunidad de participar bastante. He ido ganando la confianza del entrenador y del equipo. Cuanto más juego, más confiado me siento y mejor estoy físicamente».
El secreto de su poderío físico: «Tengo mi preparador externo, Paul, con quien llevo dos años trabajando. Entreno con el club y luego, en casa, vuelvo a entrenar movilidad, fuerza y físico. Esto me ayuda a que la recuperación sea mejor y a estar disponible para todos los partidos».
Su rutina diaria: «Mi rutina es un poquito aburrida. Vengo a entrenar a la Ciudad Deportiva, llego a casa y hago mi siesta, que es fundamental. A las cinco de la tarde entreno de nuevo, hago sauna, luego agua fría y finalmente ceno. Después ya estoy listo para dormir o jugar a la PlayStation».
Dos temporadas prácticamente sin lesiones: «Cambié mi mente estos últimos dos años. Antes, en Brasil, tenía muchas molestias y algunas lesiones porque no valoraba la movilidad. Ahora sé que es fundamental tener un preparador para recuperar y hacer bien las cosas. Estar dos años sin lesiones es el fruto de ese trabajo».
Su adaptación a Europa: «Salí del Red Bull Bragantino, que es un equipo con muchos jóvenes, y me fui al Nápoles, que acababa de ser campeón italiano. Cambié de país y de lengua, y la adaptación fue difícil. Me faltó gente que me abrazara en Italia, como otros brasileños cerca. Fue muy diferente a cómo llegué aquí, donde el club y las personas me acogieron desde el principio».
Etapa difícil en Italia: «Tuve un año difícil, una lesión en el hombro y tres cambios de entrenadores. Pero ya pasó, fue un aprendizaje. Crecí mucho como hombre y como jugador. Al venir al Betis me encontré con una familia y me adapté rápido con Vitor Roque, Johnny, Abde y todos los brasileños y españoles. Ya me siento un sevillano más».
Muy querido en el vestuario: «Me gusta hablar y hacer bromas, así que es fácil hacer amistad conmigo. Soy una buena persona».
Su nivel de español: «Me hacen bromas porque me pongo un poco nervioso y hablo mal, pero se entiende. Ya domino el italiano y el español, ahora solo me falta el inglés».
La primera vez que escuchó el himno del Betis: «Fue increíble. El primer partido contra el Girona no pude jugar porque acababa de llegar. Escuché el himno al lado de Nacho y sentí una sensación muy diferente a cualquier otro sitio. Estaba seguro de que aquí sería feliz, sin importar si me quedaba una o dos temporadas».
Qué le dice a su familia sobre la ciudad: «Les digo que es muy similar a Brasil, que vengan porque les va a gustar. Hace calor y hay barbacoas. Vinieron, se quedaron casi un mes y todos están encantados con Sevilla».
Una persona muy familiar: «Me gusta estar en casa con ellos y, cuando vienen, aprovecho para viajar y que conozcan la ciudad. Cuando estoy solo no salgo tanto, me da un poco de pereza y solo voy a restaurantes. Para ir a Brasil son 10 ó 12 horas de viaje, así que necesito al menos cuatro días libres para poder visitarlos».
El sueño de la selección: «Jugar un Mundial es el sueño de todo jugador. Sé que es difícil porque hay muchos jugadores en mi posición haciendo una gran temporada, pero trabajo para ello. Ojalá Ancelotti pueda incluirme en esa lista; si decide convocarme, estaré disponible y muy contento. Sería un sueño para mí y para toda mi familia».
Aún es joven para lograrlo: «Quiero jugar este Mundial, pero ojalá tenga dos mundiales más por delante para poder cumplir ese sueño».
Qué aprende de sus compañeros de posición: «Bartra y Diego son más experimentados y aprendo mucho de ellos dentro y fuera del campo. Diego me ayudó mucho cuando llegué porque hablaba italiano y Bartra es un líder y un capitán. Con Valentín me llevo muy bien; aunque existe esa rivalidad Brasil-Argentina, somos muy amigos. Me identifico con los argentinos porque les gusta pelear cada balón. Somos cuatro centrales que nos complementamos bien».
Los delanteros más difíciles a los que se ha enfrentado: «En LaLiga, Lewandowski da mucho trabajo. También Mbappé, que aunque no tiene tanta fuerza, es muy veloz. A mí me gusta enfrentarme a delanteros fuertes porque hay más contacto y yo también soy fuerte. También tenía buenas peleas con Borja Iglesias en los entrenamientos; salíamos los dos con dolores».
Entrenamientos intensos: «El partido empieza en el entrenamiento. Debe ser como un partido para que luego estemos concentrados. Ahora que quedan cuatro encuentros, todos quieren jugar y mostrarse al míster, así que los entrenamientos son calientes. A mí me encanta ganar cada disputa».
Qué significaría llegar a la Champions: «Sería la segunda vez en la historia que el Betis disputa esa competición. Tenemos mucha ilusión. Sabemos que este año dejamos escapar puntos y nos dolió la eliminación en la Europa League, pero no podemos quejarnos. Si ganamos estos cuatro partidos, ojalá la quinta plaza sea para la Champions».
Su conexión con la afición: «Me encanta. Cuando corto un balón, celebrarlo me deja más centrado en el partido. Recibir el cariño de las 60.000 personas que nos apoyan en cada encuentro me motiva a querer jugar siempre. Jugar la Champions y robar un balón en esa competición sería inolvidable».
Cómo definiría el Betis a sus amigos de Brasil: «Diría que es una familia. Para mí la familia es muy importante y cuando llegué aquí, el Betis me acogió como tal. Donde me siento bien, me siento en casa, rodeado de las personas que quiero. La palabra es familia».
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