
Ya no hay tiempo para dudas. O al menos, éste va disminuyendo con el paso de los días. Apenas quedan tres semanas para el cierre de mercado y sobre todo porque el Valencia lleva colapsado en el mercado más de 40 días tras las llegadas de Dieng, De Haas y Sato. Pero falta mucho por hacer y en el fútbol de élite nadie espera. El club está inmerso de lleno en el lateral. La primera y única apuesta está en Arnau Martínez… pero falta un largo camino: un extremo y un atacante, un portero… y una pieza esencial: la de un central muy específico.
El tiempo vuela y para el Valencia, más si cabe, porque hay muchos deberes por hacer estando ya a 8 de agosto. Y menos mal que no arranca la competición en apenas una semana porque su partido con el Betis ha sido aplazado con lo que aún gana una semana más, pero el tiempo apremia.
La ‘campaña lateral derecho’ sigue bloqueando el día a día del club. Porque solo ha existido como primer plato este asunto. No ha servido ningún otro. Ahora, ya en el tramo final del mercado para echar el cierre hay que hacer uno o dos laterales derechos, un portero, un central, uno o dos extremos/un delantero.
La línea defensiva, con ‘pinzas’
Una de las mayores preocupaciones viene en la línea defensiva. En sí. En general. Porque la exigencia del entrenador pesa como una losa. El central es una exigencia. Sí. Y además muy necesaria. Urgente. Como la del lateral derecho o la del extremo. El central.
Pero el caso es que hay que acudir al mercado y no vale lo primero que se presente. Los parámetros que se han pedido para la demarcación de defensa central es que sea un titular que se anteponga a los que hay, casos de Tárrega y de Justin de Haas, los teóricos titulares a día de hoy, al margen de Diakhaby. Quiere un titular que ofrezca condiciones fiables porque ve que se trata de una parcela debilitada también por ausencias –Copete-.
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