
la enésima guerra arbitral en el Madrid tras el partido frente al Villarreal deja muchos nombres propios. Uno de ellos el de Konaté, que se ha convertido en una figura clave en la denuncia madridista sobre el trato que está recibiendo por parte de los colegiados. Porque más allá del epicentro del escándalo del pasado sábado, la roja directa a Vinicius, el Madrid se queja de una nueva oleada de tarjetas amarillas. Los blancos cometieron ocho faltas y vieron cinco amarillas.
La más polémica, la de Konaté, que fue amonestado por una acción sobre Gerard Moreno en la que no hubo ni falta. De hecho, el central madridista hizo gestos claros de que el contacto no existió para evitar la falta y no sólo se la pitaron, sino que además le mostraron tarjeta. «Konaté tiene que estar aluciando», afirmaban en Real Madrid Televisión repasando la acción. Y lo hacían poniendo sobre la mesa unos datos-denuncia. Es la cuarta amarilla de Konaté esta temporada en los siete partidos de Liga (0,57 por partido) que ha jugado, mientras que en las dos últimas temporadas en la Premier vio 12 amarillas en 67 partidos (0,17).
Amarilla recurrida
El caso es que esta última amarilla deja a Konaté apercibido de sanción de cara al Clásico. Si fuese amonestado ante el Sevilla, no jugaría ante los azulgrana. Una circunstancia que todavía podría evitarse en los despachos porque el Madrid ha recurrido la tarjeta. Si el recurso no prosperase, Mourinho estaría casi obligado a protegerlo ante el Sevilla para evitar perderlo por acumulación de amonestaciones.
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