
Martín Demichelis ha llegado a la isla con una única misión: salvar al Mallorca. Llegó con 12 finales por la permanencia por delante (de las cuales quedan 11) y con un método claro basado en varios puntos.
El primero es el aumento de carga física, según ha podido saber Marca, los entrenamientos han elevado el nivel en ese aspecto; más ritmo, menos descanso y, en definitiva, más densos en cuanto a desgaste físico. Prueba de ello fueron los cambios que el míster tuvo que hacer en Pamplona, aunque fueron más bien por precaución, donde los jugadores notaron esa “carga”.
Un trato muy cercano
Martín Demichelis es una persona cercana y educada. Algo que se puede apreciar en las ruedas de prensa, llamando por su nombre a todos los periodistas. En el día a día, no iba a ser distinto; saludando a sus jugadores uno por uno (al igual que su cuerpo técnico) y siendo muy incisivo a la hora de corregir movimientos y transmitir ideas, tanto futbolísticas, como personales.
Dobles sesiones
No es algo “impepinable”, pero ya en su segunda semana ha implementado una doble sesión, concretamente el pasado miércoles. Donde por la mañana se realizó un entrenamiento razonablemente normal, y por la tarde se incidió en automatismos ofensivos y defensivos, no hay tiempo que perder en la isla.
Equipo protagonista
El argentino ha sido claro desde el día 1: el Mallorca tiene que mejorar en la faceta defensiva y recuperar la solidez y en ello están. Pero también fue contundente en Pamplona, cuando dijo que “busca ser protagonista” y que quiere sentirse cómodo con la pelota.
Demichelis lleva apenas dos semanas en la isla y ya se van notando algunos matices en su método para conseguir el único objetivo por el que está aquí: la permanencia.
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