
La primera pista la dio Lucas Beltrán en noviembre, en la semana posterior al partido contra el Betis, en Mestalla. El delantero argentino explicó que estaba apoyándose en un especialista para trabajar el aspecto emocional. “La parte mental la estoy aprendiendo a manejar mucho más con la ayuda de un psicólogo. Tengo charlas todas las semanas”. Esta revelación de Beltrán en VCF Média, sin dejar claro si era a título particular o a través del club, coincide más o menos en el tiempo con la llegada de José Carrascosa, psicólogo deportivo valenciano que ya había trabajado en el Valencia, además de haber pasado por Levante, Rayo, Sevilla, Athletic y Real Sociedad, entre otras facetas profesionales de responsabilidad.
En otoño, Carrascosa se incorporó al grupo DV7 Management, de David Villa, para desarrollar el trabajo de psicología deportiva como un complemento de la formación integral del jugador, en las academias, en el Benidorm y como agencia de representación.
En diciembre, tras el pase de ronda en Copa contra el Cartagena, el entrenador Carlos Corberán se refería a la “mochila” que se había quitado de encima Beltrán en las últimas semanas: “El trabajo con el psicólogo no es por el tema del gol, todos necesitamos gestionar las diferentes situaciones que vivimos y en el club tenemos grandes especialistas que ayudan siempre a los futbolistas”.
A diferencia del trabajo que ha desempeñado recientemente en Lezama o Zubieta, Carrascosa no sale al césped durante los entrenamientos. Sí lo hacía, por ejemplo, su predecesor más reciente en Paterna. Jona Muñoz -que perteneció al equipo de Saber Competir fundado por el propio Carrascosa- era el psicólogo de la primera plantilla durante la segunda temporada de Baraja y formaba parte del cuerpo técnico del vallisoletano, a todos los efectos. De hecho, fue por sus apariciones en el césped como se descubrió que el Pipo había fichado un especialista.
Carrascosa tiene la puerta de su despacho abierta para que entren los futbolistas de forma voluntaria. El psicólogo del Valencia, que ha trabajado con vestuarios de enorme exigencia y futbolistas de primer nivel, propone técnicas o procesos para mejorar el rendimiento del jugador. “Claro que voy”, reconoce César Tárrega en conversación con MARCA. “Te ayuda a gestionar esos momentos que igual el cuerpo te responde, pero la cabeza, no. Ese aspecto es tan importante como el técnico o el táctico en el fútbol”.
“Te ayuda a gestionar esos momentos que igual el cuerpo te responde, pero la cabeza, no
Corberán y Carrascosa no habían trabajado juntos y tampoco se conocían. El entrenador, que el curso pasado hablaba constantemente del ‘maratón de resiliencia’ como clave para salir de la crisis deportiva con la que aterrizó, este año notaba que necesitaba un refuerzo para los jugadores, especialmente en el aspecto mental y competitivo: “Da como herramientas o claves para superar toda la presión”, abunda Tárrega. “Es un mundo en el que se mueven un montón de emociones porque no solo tienes que competir contra el rival sino también contra los de tu misma posición, contra los delanteros de tu mismo equipo y contra ti mismo. Hay veces que estás más fino o menos fino y también tienes que saber gestionar esas emociones”.
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