El amistoso entre España y Egipto, disputado en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat, terminó empañado por lamentables cánticos racistas que afectaron directamente al joven jugador español Lamine Yamal.
Durante varios momentos del partido, parte de la afición coreó frases como “Musulmán el que no bote”, un acto que generó indignación en el mundo del fútbol y llevó a que el estadio emitiera mensajes de condena por megafonía.
Según informó AS, Yamal, quien es musulmán, mostró una evidente afectación emocional al abandonar el estadio tras el encuentro, que finalizó con un empate 0-0.
Duro mensaje de Lamine Yamal
El joven jugador español publicó uan dura protesta en sus redes sociales: «Yo soy musulmán, alhamdulillah. Ayer en el estadio se escuchó el cántico de “el que no bote es musulmán”. Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable», dijo.
«Entiendo que no toda la afición es así, pero a los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en un campo os deja como personas Ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree. Dicho esto, gracias a la gente que nos vino a animar, nos vemos en el mundial», añadió.
Reacciones y posibles sanciones
El incidente ha generado una ola de condenas desde distintos sectores. El Gobierno español, a través de varios ministros, expresó su vergüenza y atribuyó el comportamiento a la influencia de la extrema derecha. Félix Bolaños, ministro de Justicia, afirmó que estos actos “nos avergüenzan como sociedad” y pidió medidas contundentes para erradicar el odio en el deporte.
Por su parte, el RCD Espanyol, anfitrión del partido, emitió un comunicado oficial condenando enérgicamente los cánticos y defendiendo la reputación de su afición, señalando que los responsables no representan los valores del club.
La FIFA podría imponer sanciones a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que incluyen el cierre parcial del estadio y multas económicas, según el Código Disciplinario. Además, el incidente podría influir negativamente en la candidatura de España para albergar la final del Mundial 2030. Mohamed Sissoko, exjugador del Valencia y musulmán, calificó lo sucedido como una “vergüenza” y expresó su dolor por Yamal, quien eligió representar a España en lugar de Marruecos. El exfutbolista instó a tomar medidas más drásticas, como detener el partido en casos similares.
El fútbol español enfrenta un desafío crucial para demostrar su compromiso con la tolerancia y el respeto, mientras las autoridades investigan los hechos y se evalúan las consecuencias de este lamentable episodio.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor

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