El experimentado entrenador Mircea Lucescu atraviesa uno de los momentos más delicados de su vida, luego de sufrir un doble infarto tras la eliminación de Rumania en el repechaje rumbo al Mundial 2026.
El técnico, de 80 años, había presentado su renuncia al cargo días después de la derrota frente a Turquía, resultado que dejó a su selección sin opciones de clasificar a la Copa del Mundo. Sin embargo, la preocupación aumentó cuando su estado de salud se deterioró en cuestión de horas.
Según reportes médicos, Lucescu se encontraba internado por problemas cardíacos cuando sufrió un infarto agudo de miocardio y, posteriormente, otro episodio similar, lo que obligó a una intervención urgente y a permanecer bajo estricta vigilancia médica.
Rumania, eliminada por Turquía en repechaje.
Foto: EFE
Una semana dramática
La situación del entrenador venía siendo delicada desde días atrás, cuando incluso se descompensó durante un entrenamiento, lo que derivó en su hospitalización y posterior decisión de dejar el cargo como seleccionador nacional.
Los informes indican que, tras una aparente mejoría e incluso con la posibilidad de recibir el alta, el técnico sufrió el infarto que obligó a reactivar los protocolos de emergencia, incluyendo maniobras de reanimación y nuevos procedimientos médicos.
Por ahora, Lucescu se mantiene estable, aunque bajo observación permanente, en medio de una situación que ha generado conmoción en el fútbol europeo y que pone en pausa la carrera de uno de los entrenadores más experimentados del continente, con una extensa trayectoria en clubes y selecciones.

English
Français
Español 


