
Umar Sadiq ha recuperado el gol. Llevaba dos meses sin olerlo. Seco. Desde el pasado 15 de febrero en el derbi contra el Levante hasta el duelo ante el Mallorca de hace apenas diez días. Lo dicho. 60 días. Y de repente ha aparecido esa vena goleadora que tiene el ariete nigerino que es capaz de lo mejor y de lo peor en el área. Pero ese tanto en Son Moix le ha dado alas.
Gol de Sadiq (1-1) en el Mallorca 1-1 Valencia
Ahora bien ha recuperado una forma de anotar que no ha sido su punto fuerte a lo largo de su carrera. Los goles con la cabeza. El empate a un gol en Palma de Mallorca llegó con la testa en una jugada extraña con una asistencia de cabeza (también) por parte de Javi Guerra. Mientras que repitió en el último envite liguero jugado ante el Girona en el estadio de Mestalla.
En este ocasión era Gayá el que le asistía con un buen centro y Sadiq metía la cabeza para hacer el 2-0. Pero lo cierto es que no se trata de una de sus grandes virtudes, ya que a lo largo de su carrera no han sido muchos los goles que ha hecho de esta manera.
Gol de Sadiq (2-0) en el Valencia 2-1 Girona
Aunque a veces parece extraño el vínculo del balón que tiene con los pies, Sadiq es capaz de encontrar el hueco menos esperado, pero llama la atención que analizando los goles que ha marcado en su carrera, entre los que se incluyen los de su etapa en las últimas categorías de formación, su forma de lograrlos con la testa no haya sido una virtud de la que haya aprovechado su altura. Porque de los 141 goles que lleva anotando desde 2015 hasta hoy, 19 han sido con la testa.
English
Français
Español 



