
La FIFA ha dado muestras de todo su poder al advertirle a Túnez que podría quedar fuera del Mundial de Catar, en solo unos pocos días, por cuenta de lo que llama una intervención inaceptable en sus asuntos.
La entidad advirtió a Túnez de una eliminación prematura si el gobierno nacional interfiere en asuntos futbolísticos, como los frecuentes comentarios del ministro de Juventud y Deportes, Kamel Deguiche, quien abrió la posibilidad de “disolver las oficinas federativas”.
Vale decir que las federaciones miembro de la FIFA deben estar libres de interferencias legales y políticas, según los códigos del organismo, so pena de ser excluidas de todas las competencias. Hay normativas legales que se aceptan pero otro tipo de presiones que no.
La FIFA protesta por la intromisión en el funcionamiento de la federación de fútbol del país (FTF) y ha pedido aclaraciones sobre lo que haría el citado ministro, al tiempo que recuerda a la FTF que las asociaciones miembro están “legalmente obligadas a llevar a cabo sus asuntos de forma independiente y sin la influencia indebida de terceros”.
Si finalmente la FIFA decide castigar al país por esas supuesta interferencias no permitidas, ni los clubes ni las selecciones nacionales podrían jugar los torneos de la FIFA; empezando por supuesto por la próxima Copa Mundo, en la que Túnez comparte zona con Francia, Dinamarca y Australia. NO faltará el Chile… o cualquier otro que empiece a hacer cuentas alegres con un cupo libre. Difícilmente pasará.